Uber, DoorDash resuelven reclamo estatal

Los servicios de entrega de alimentos Uber Eats y DoorDash dijeron que todavía están trabajando para apoyar a las empresas propiedad de personas de raza negra, pero ya no les darán un descuento en las tarifas debido un acuerdo con la Oficina del Fiscal General de Arizona que calificó la práctica de discriminatoria. (Foto por Justin Walker/Cortesía Uber Eats)

WASHINGTON – Uber Eats, Postmates y DoorDash señalaron que ya no eximirán las tarifas de entrega a clientes que ordenen de restaurantes propiedad de personas de raza negra en Arizona, para resolver reclamos del estado que indican que las ofertas violaron la Ley de Derechos Civiles de Arizona.

El acuerdo, anunciado el miércoles, resuelve un reclamo de la Oficina del Fiscal General de Arizona que indica que excluir las tarifas solo para las empresas propiedad de personas de raza negra “discriminó ilegalmente a los restaurantes propiedad de personas que no pertenecen a esa raza y a sus clientes”.

Las compañías “niegan categóricamente cualquier violación” en las promociones, que se anunciaron el verano pasado durante el auge del movimiento Black Lives Matter. Las ofertas terminaron en diciembre, según lo programado, pero las compañías dijeron que continuarán trabajando para apoyar a las empresas de personas de raza negra a través de esfuerzos tales como identificar restaurantes propiedad de esta comunidad en una categoría separada en las aplicaciones.

“Estamos orgullosos de haber apoyado a las empresas propiedad de las personas de raza negra y continuaremos haciéndolo una prioridad”, dijo un portavoz de Uber el miércoles. “Hemos escuchado alto y claro de los consumidores que la capacidad de identificar fácilmente los restaurantes propiedad de personas de raza negra en Uber Eats es una característica que quieren y aprecian”.

La División de Derechos Civiles del Fiscal General notificó a Uber, Postmates y DoorDash en noviembre que las promociones violaban la sección de alojamiento público de la ley de derechos civiles, que prohíbe la discriminación basada en la “raza, color, religión, sexo, origen nacional o ascendencia” de una persona.

El fiscal general Mark Brnovich no respondió a una solicitud de comentarios el miércoles, pero en una declaració preparada dijo que su oficina tomó la acción “para proteger los derechos civiles y garantizar que las empresas ofrezcan sus servicios y productos basados en criterios iguales y neutrales”. “Incluso con la mejor de las intenciones, las corporaciones pueden hacer lo incorrecto”, indicó la declaración de Brnovich. “Alterar el precio de los bienes o servicios basados en la raza es ilegal”.

Pero los funcionarios de la compañía defendieron los programas que, según dijeron, llegaron en un momento de especial necesidad para la comunidad de raza negra.

“La actual crisis sanitaria y económica devastó desproporcionadamente a las comunidades de color y puso en relieve las disparidades de oportunidades para las poblaciones vulnerables”, dijo el portavoz de DoorDash, Taylor Bennett.

“Continuando con la larga tradición de esfuerzos de los sectores públicos y privados para derribar barreras, DoorDash se enorgullece de apoyar a las empresas propiedad de personas de la raza negra y se siente honrado de hacer nuestra parte para levantar a aquellos que más lo necesitan”, dijo Bennett.

Un informe publicado en abril de 2020 por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York mostró que al inicio de la pandemia, el 21% de las empresas de propietarios de raza negra estaban clasificadas con dificultades financieras, en comparación con el 5% de las empresas propiedad de blancos. 

Bajo los programas, a las personas que ordenaron a restaurantes propiedad de personas de raza negra asociados con las tres aplicaciones de entrega no se les cobraría una tarifa de entrega por su pedido. Un empleado que contestó el teléfono el miércoles en Caribbean Palm, un restaurante propiedad de personas de dicha raza en Scottsdale que se asocia con DoorDash, dijo que cree que las tarifas exentas “aumentaron el negocio”.

Kiana Maria Sears, presidenta de la NAACP de East Valley, calificó ese tipo de apoyo como “crítico” para las empresas de personas de raza negra “porque será la base de la justicia económica para la comunidad afroamericana”.

Ricardo Carlo, presidente de Associated Minority Contractors of Arizona, dijo que las empresas propiedad de minorías a menudo luchan por competir en el mercado abierto debido a preconcepciones erróneas.

“Lo que pasa es que ellos (los clientes) ven que son una empresa de las minorías y piensan que la calidad no está ahí, cuando en realidad la calidad está ahí y aún mejor”, dijo Carlo. 

El acuerdo pide al Estado que retire el cargo contra las empresas de entrega. A cambio, las compañías acuerdan que “todos los cobros y/o descuentos a cualquier artículo, bienes y/o servicios ofrecidos… serán sin tener en cuenta la raza, el color, la religión, el sexo, el origen nacional o la ascendencia” del propietario del negocio.

Ambos acuerdos, uno con DoorDash y otro con Uber Eats y Postmates, incluyen declaraciones explícitas de que el acuerdo no constituye una admisión por parte de las compañías de que hicieron una violación de la ley de alojamiento público. Los acuerdos también dicen que de hecho no se hicieron hallazgos, pero las compañías acordaron llegar a un acuerdo para evitar los costos de los litigios.

Bennett dijo que DoorDash está “listo para dejar atrás esta disputa y devolver nuestro enfoque a permitir el acceso equitativo a los comerciantes, Dashers y clientes a los que servimos”. “Todos tenemos la obligación de elevar y apoyar a las comunidades con poca representación, y esperamos continuar haciéndolo en Arizona y más allá”, dijo. 


Este reportaje fue redactado originalmente en inglés por Alyssa Marksz/Cronkite News