Propuesta 207: Marihuana recreacional

Los votantes de Arizona aprobaron la marihuana medicinal en 2010. Seis años después desaprobaron la propuesta 205 la cual hubiera legalizado la marihuana para uso recreativo. (Foto de archivo por Elly Lundberg/Cronkite News)

PHOENIX — En las elecciones de 2016 los votantes en Arizona rechazaron la propuesta que legalizaría la marihuana para uso recreativo. Cuatros años después ha vuelto y aparece en la boleta electoral del 3 de noviembre como la propuesta 207.

La propuesta 207 legalizaría y regularía la marihuana para todo el estado de Arizona.
A los adultos mayores de 21 años se les permitiría poseer, usar o transferir no más de una onza de marihuana y cultivar hasta seis plantas en su residencia principal. Fumar marihuana en “lugares públicos y abiertos” seguiría siendo prohibido.

La propuesta establecería un impuesto especial del 16% sobre las ventas de marihuana para financiar programas públicos como colegios comunitarios, infraestructura, seguridad pública y programas de salud pública.

Se le permitiría a las cortes anular y eliminar ciertas detenciones, cargos, sentencias, o condenas relacionadas con la marihuana. Los ciudadanos condenados por cargos de marihuana podrían solicitar que su récord sea “sellado” a partir del 12 de julio de 2021.

La propuesta también otorga a los gobiernos estatales y locales el poder de regular la venta y producción de marihuana por un número limitado de licencias.

El grupo de interés que lidera la campaña a favor de la propuesta 207 es Smart and Safe Arizona. El grupo dice que la propuesta generará $300 millones en ingresos para el estado de Arizona, proporcionará $100 millones al año para los colegios comunitarios, dará $15 millones a la Academia de Maestros de Arizona, creará miles de empleos, financiará nuevos proyectos de infraestructura y proporcionará $30 millones al año para programas de salud pública.

El principal grupo de oposición contra la propuesta 207 es Arizonans for Health and Public Safety. El grupo dice que la propuesta conducirá a que un mayor número de niños usen marihuana de alta potencia, más niños nacidos con THC en sus sistemas, un aumento de conductores bajo la influencia, leyes de conducir bajo la influencia de la marihuana más débiles y “un monopolio que recompensa a los que usan la marihuana”.