Diversidad como herramienta: Nuevo grupo activista aborda derechos reproductivos de frente

Pese a haber trabajado con otros grupos de derechos reproductivos, REA es la primera organización que Jovanna Anzaldua emprende completamente por su propia cuenta. (Samuel Leal/Cronkite Noticias)

PHOENIX — Un nuevo grupo activista busca ejercer mayor representación en asuntos de derechos reproductivos para mujeres de distintos grupos étnicos, para enfrentar posibles cambios a nivel federal al acceso a servicios que impactan a personas de escasos recursos.

La organización Equidad Reproductiva Arizona (REA por sus siglas en inglés) tiene en la mira modificaciones propuestas por la administración de Donald Trump al Título X, un programa federal que otorga fondos para la salud reproductiva y planificación familiar.

“El Título X ayuda a gente que lo necesita”, dijo Jovanna Anzaldua, fundadora y directora ejecutiva de REA. “¿Quién se ve afectado por esto? Gente que no tiene dinero para conseguir el cuidado médico que buscan”.

Actualmente, el Titulo X es el único programa de este tipo que cuenta con el apoyo de fondos federales.

Mediante los cambios presentados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, las clínicas de salud preventiva que desean seguir contando con fondos federales deberán asegurar una “clara separación física y financiera entre un programa Título X y cualquier actividad que quede fuera del alcance del programa”.

Eso quiere decir que los centros de salud que brindan servicios para realizar un aborto tendrían que únicamente proveer ese servicio en un sitio específico y separado de otros servicios que quieran brindar.

Un análisis llevado a cabo por el Instituto Guttmacher, organización cuyo propósito es “avanzar derechos sexuales y de derechos reproductivos”, concluyó que los cambios tendrán dos efectos principales.

Primero, disminuiría el grado de información disponible para pacientes embarazadas. Segundo, prohibiría sugerir el aborto como opción durante una consulta de cuidado preventivo.

Las modificaciones fueron oficialmente presentadas al Registro Federal este 4 de marzo, donde deben permanecer por un mínimo de 60 días previo a ser implementados.

Para Anzaldua, los cambios obstaculizan lo que el Título X pretende resolver.

“Son más enredos que atravesar”, dijo Anzaldua. “Van en contra de lo que el Titulo X (ha logrado)”.

En Arizona, la interrupción de un embarazo es legal. Sin embargo, “las leyes (en Arizona) lo hacen extremadamente difícil”, dijo Eloisa Lopez, integrante de REA.

Eloisa Lopez es una de las 8 integrantes que forman parte de REA al momento de este reportaje. (Samuel Leal/Cronkite Noticias)

“Los únicos proveedores principalmente están aquí en Phoenix… hay gente que llega a viajar hasta más de 100 millas (por un procedimiento)”, dijo Lopez.

Preocupa revocación de Roe v. Wade

Para Lopez, estos cambios son una extensión de los problemas que han enfrentado los derechos reproductivos bajo la administración de Trump.

“No queremos que Donald Trump ponga otro juez en la Corte Suprema”, dijo
Lopez. “Pero es una posibilidad”.

Esto es por el temor de que el presidente designe a otro magistrado conservador que pueda jugar un papel en revocar una decisión de ese máximo tribunal de 1973 conocida como Roe v. Wade. A través de ese dictamen el aborto fue legalizado a nivel nacional en base a lo que la Corte Suprema argumentó era el derecho de la mujer a su privacidad.

Para Robin Marty, autora de un libro que se enfoca en este diálogo, los cambios que se han llevado a cabo en la Corte Suprema hasta el momento podrían llevar a que esto suceda en 2021.

“Cuando esto pase, la gente tendrá que buscar manera de conseguir abortos fuera de la red de clínicas legales o de llevar a personas que necesiten este proceso a un lugar que lo pueda llevar a cabo”, dijo Marty.

Marty habló al respecto en la librería Changing Hands Bookstore durante una parada en Tempe, Arizona como parte de una gira promocional para su nuevo libro “Handbook for a Post-Roe America”, que tiene como enfoque el posible desmantelamiento de Roe v. Wade.

Robin Marty habló sobre su libro, “Handbook for a Post-Roe America”, durante un evento en la libreria Changing Hands Bookstore de Tempe, Arizona. (Samuel Leal/Cronkite Noticias)

Pero para activistas como Anzaldua, no es necesario llegar a que se revoque esa decisión para que se hagan sentir nuevas barreras al acceso médico, en el momento que una mujer intente acceder a recursos de derechos reproductivos.

Aún así para Anzaldua, la obra de Marty podría ser útil en el momento actual.

“Hay muchas cosas sucediendo a nivel legislativo”, dijo Anzaldua. “Gente que quiere restringir derechos (reproductivos) lo hacen con la intención de no tener que revocar Roe v. Wade”.

Pero no todos están de acuerdo. Cathi Herrod, presidenta del Centro para Política de Arizona (CAP por sus siglas en inglés), dijo que “Roe v. Wade fue decidida en base a fundamentos constitucionales muy inestables”. Además, añadió que “voceros de ambos lados del debate han expresado que su falta de validez constitucional es un problema”.

Sin embargo, Herrod, quien ha luchado, a favor de lo que llama, legislación pro-vida durante su tiempo en el CAP, afirmó que al momento no hay manera de saber cuál será el futuro de Roe v. Wade.

En los meses que vienen, REA buscará concretar su estrategia. Más allá de ello, Lopez afirmó que el enfoque de REA se centrará más en buscar avances para el acceso a derechos reproductivos de mujeres en Arizona, asunto que caracterizó como crítico para el estado.

“Hay tres enfoques diferentes: salud, derechos legales y justicia”, dijo Anzaldua. “Son muy distintos pero creo que mucha gente tiende a combinarlos. No hay nadie ejerciendo trabajo de justicia reproductiva (en Arizona)”.

En torno a justicia reproductiva, Anzaldua identificó tres enfoques principales como los pilares que formarán la base del activismo en REA.

“El primero es el derecho a tener hijos… el segundo es tener el derecho de poder optar por no ser padre… y el último es poder criar las familias que decides formar dignamente y en comunidades seguras”, dijo Anzaldua. “Ahí es donde entra mucho de nuestro trabajo”.