Preocupa amenaza a salubridad fronteriza por fuga de aguas negras

El Canal de Nogales fluye por el centro de la Ciudad de Nogales, Arizona. (Foto por Mia Armstrong/Cronkite Noticias)

AMBOS NOGALES — Debajo de la frontera que divide las comunidades de Nogales, Sonora y Nogales, Arizona, radica una de las muchas cosas invisibles que las unen: tuberías de aguas residuales.

Aunque hay una planta de tratamiento en el lado sonorense, la mayoría de los aguas residuales de Nogales, Sonora son tratadas en una planta en Rio Rico, Arizona — lo que genera una conexión profunda entre las políticas en cuanto al agua de las dos comunidades.

Pero ahora, algunas bombas que forman parte de la infraestructura del sistema de tratamiento de aguas residuales en el lado mexicano se encuentran dañadas — y como consecuencia, aguas negras están fluyendo de forma intermitente del lado sonorense al Canal de Nogales en Arizona, según el Departamento de Calidad Ambiental de Arizona.

El problema más reciente es solo una pieza de un rompecabezas mucho más grande que trae a la luz algunos de los problemas con la infraestructura para el tratamiento de aguas residuales en la región. Según documentos del Condado Santa Cruz, la contaminación del Canal de Nogales debido a las aguas residuales de México ha sido un problema recurrente por más de dos décadas.

El problema actual está en un cárcamo (una zanja u hoyo) de aguas residuales ubicado aproximadamente a 2 millas al sur de la frontera. La función del cárcamo es recolectar agua antes de que sea bombeada a la planta de tratamiento de aguas residuales de Los Alisos, aproximadamente unos 15.5 millas, y en una ubicación de mayor elevación.

Martín A. Navarro, un ingeniero y director técnico del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Nogales, o OOMAPAS, explicó en un video publicado por esa agencia que en la actualidad, solamente uno de los cinco equipos de bombeo del cárcamo está funcionando. José Antonio Ibarra, el vocero de OOMAPAS, dirigió a Cronkite Noticias al video en respuesta a repetidas solicitudes para una entrevista.

“Tenemos limitado el flujo que se está bombeando porque en promedio teníamos que bombear 240 litros por segundo, el cual por las situaciones en que se encuentran las bombas no nos lo han permitido y estamos limitados a que con una sola bomba estamos bombeando 110 litros por segundo”, dijo Navarro en el video.

Las cinco bombas que bombean agua hacia la planta de tratamiento de agua Los Alisos están ubicadas en el centro de Nogales, Sonora. En la actualidad, cuatro de las cinco bombas no están funcionando. (Foto por Mia Armstrong/Cronkite Noticias)

El resultado de eso es que durante las horas pico de uso, el agua que no puede ser bombeada a Los Alisos va — con la ayuda de la gravedad — hacia Estados Unidos, donde un exceso de agua en la tubería existente puede gotear al Canal de Nogales.

El Canal de Nogales corre por el centro de la ciudad de Nogales, Arizona. Por las primeras 2 millas, está forrado con concreto, pero después su piso y paredes son de tierra. Eventualmente, el canal desemboca al Río Santa Cruz.

La vida silvestre depende del Canal de Nogales, dijo Sherry Sass, y su contaminación amenaza esa vida. (Foto por Mia Armstrong/Cronkite Noticias)

Sherry Sass es la presidente del consejo de los Amigos del Río Santa Cruz, un grupo dedicado a proteger el río y la vida salvaje que sostiene. El 21 de febrero, mientras miraba hacia el canal, su preocupación con la contaminación del agua en la región donde ha vivido por más de 30 años era palpable.

“Si [el agua del canal] es mezclada con aguas residuales no tratadas, primero, eso pasa por la Ciudad de Nogales, Arizona, exponiendo a la población a aguas residuales no tratadas, y segundo, eventualmente fluye hacia el Río Santa Cruz mientras avanza hacia el norte y así expone el resto del condado a algunas aguas residuales no tratadas”, dijo Sass. “Así que estamos muy preocupados”.

Sherry Sass dijo que la contaminación del Canal de Nogales es un problema de justicia ambiental. (Foto por Mia Armstrong/Cronkite Noticias)

Sass y Ben Lomelí, un hidrólogo y voluntario de los Amigos del Río Santa Cruz, dijeron que su grupo ha detectado niveles más altos de agentes patógenos como E-coli que atribuyen al exceso de agua fluyendo al canal.

Lomelí dijo que la contaminación que están viendo ahora no se compara con la contaminación que han visto previamente, por ejemplo cuando la tubería que trae las aguas residuales a la planta de tratamiento en Río Rico se rompió en 2017.

Sin embargo, no es claro cuando el problema con las bombas de Los Alisos se resolverá.

“Estamos buscando los mecanismos y programas para poder conseguir los recursos para poner en funcionamiento el resto de las bombas para completar las 5 bombas, que estén en condiciones de operación las cuales van a permitir mandar los flujos que se requieren para que la planta de tratamiento Los Alisos trabaje a su máxima capacidad y así reducir los flujos excedentes que son transportados hacia Estados Unidos”, dijo Navarro de OOMAPAS en un video dado a conocer en su página web.

Autoridades del Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Nogales, o OOMAPAS, dijeron que están buscando recursos para arreglar algunas bombas dañadas. (Foto por Mia Armstrong/Cronkite Noticias)

Lo que sí es claro es que el problema de infraestructura de agua envejecida en la frontera es un problema más profundo que continuará afectando a toda la región.

“Somos una comunidad en riesgo. Ya sea que hablen de ese lado de la frontera o de este lado de la frontera, ya sea que hablen de las ciudades de Ambos Nogales o de todas las comunidades de Río Rico, Tubac, Carmen y más allá, todos somos una comunidad en riesgo”, dijo Lomelí.