Celso Mireles: Las semillas de un soñador que trabajaba detrás de las cámaras

Celso Mireles tenía muchos sueños y algunos de ellos comenzó a realizarlos, otros se vieron truncados tras un accidente vehicular que le quitó la vida a los 30 años.

“Todavía estoy procesando lo que pasó porque es más que perder una gran persona, más que perder un gran activista es perder un hermano para nosotros en el movimiento y que vamos a extrañar mucho”, dijo Daniel Rodríguez, un miembro de ADAC (Arizona Dream Act Coalition).

Mireles es uno de muchos jóvenes que llegaron al país sin documentos de pequeños y en algunos casos se hacen llamar soñadores en alusión al Acta Sueño (Dream Act), un proyecto de ley que fue recientemente reintroducido y abriría un camino a su legalización.

Mireles trabajaba en una empresa de programación de software. Era músico, esposo, activista pro-inmigrante y un soñador, en toda la expresión de la palabra como dirían sus amigos.

Aunque acostumbrado a estar detrás de las cámaras, Mireles fue una activista integral en el movimiento estudiantil que a partir del 2006 luchó en contra de una ley que impone obstáculos a la educación de los estudiantes indocumentados.

Mireles se hizo famoso como el jóven inmigrante que desarrolló un app para reportar y advertir a las personas sobre redadas de inmigrantes en su comunidad.

“Su historia especialmente ahorita se tiene que contar porque fue una desgracia que él y muchos otros soñadores que han fallecido como Joaquín Luna en Texas como otros que han fallecido en esta lucha para el Dream Act, esta lucha para el alivio migratorio”, explicó Rodríguez. “Una desgracia que ellos no pudieron realizar todos los sueños que tenían por qué todavía no podemos darles esta oportunidad”, dijo.

Mireles se graduó de la Universidad Estatal de Arizona donde se ganó una beca escolar.

Rodríguez tuvo la oportunidad de conocer a Mireles por más de una década. En el 2008, Mireles le compartió parte de su historia por escrito y él la subió recientemente en facebook.

“He sentido una obligación de ser exitoso. Un derecho que nadie me podía quitar. No me podían quitar el conocimiento que gané al pasar por el sistema educativo. Jugué el juego y gané, y me sentí merecedor de la beca que me gané. Sí, me la gané y con los valores americanos que tuve como propios. Valores como el trabajar duro, y valores que dicen que si tu haces el trabajo te ganas la recompensa”, escribió Mireles.

Mireles llegó de pequeño a Estados Unidos con su familia mexicana y en la historia que compartió con Rodríguez dijo no tener memoria de lo que paso ni de la familia que dejó atrás en la Ciudad de Juárez en México.

La muerte del joven soñador dejó un profundo impacto en sus seres queridos en especial su esposa Ileana Mireles-Salinas quien planeaba realizar un viaje con él en una camioneta por todo Estados Unidos llevando a todos canciones sobre amor y justicia social.

“El sabía que solamente podía plantar semillas, el sabía que no iba a ver el resultado en esta generación, el plantaba semillas”, explicó su esposa.

Dulce Matuz, una de sus amigas de muchos años dijo que Celso fue un ejemplo a seguir.

“Que recuerden que a veces los obstáculos, el peor enemigo que tenemos a veces somos nosotros mismos, nos ponemos ese obstáculo”, dijo Matuz. “Creo que Celso demostró que con disciplina, con la convicción de decidir esto se va hacer voy a ir a la escuela me voy a graduar aunque no tenga papeles voy a inventar mi propia aplicación sin haber estudiado programación, hacerlo solo voy aprender, autoalimentarse con educación hasta llegar a la meta que quiero llegar”.