Los otros migrantes: Los desaparecidos

Más de 7,000 personas han perdido la vida intentando ingresar a Estados Unidos por el desierto durante las últimas dos décadas de acuerdo a la Patrulla Fronteriza. Pero la cifra total no toma en cuenta a los que han sido reportados como desaparecidos por su familia y cuyos restos no han sido recuperados.

La búsqueda de estas personas y la identificación de los cuerpos de quienes son hallados sin vida en la vastedad del desierto sonorense en Arizona requiere de una combinación de ciencia y cooperación humanitaria y ha sido la labor de organizaciones sin fines de lucro y la Oficina del Forense del Condado Pima.

“Por el momento tenemos 43 casos de desaparecidos que todavía no tenemos resolución”, dijo Julissa Schuster, enlace de la Patrulla Fronteriza para el programa de migrantes desaparecidos. La agente oriunda de Texas comenzó a trabajar en esta unidad hace dos meses.

El programa conocido en inglés como “missing migrant program” se estableció en el 2015 en el sector de la Patrulla Fronteriza en Tucson, Arizona y también hay uno similar en Texas. El mismo se encarga de buscar a migrantes extraviados en el desierto, pero no siempre son hallados con vida.

La agencia trabaja con los consulados de Guatemala, Honduras, y otras organizaciones civiles incluyendo los médicos forenses del Condado Pima y Maricopa para dar con la identidad de los restos de la persona fallecida.

En el 2016, la Patrulla Fronteriza de Tucson investigó casos de personas que al parecer perdieron su vida al tratar de cruzar la frontera pero de 160 solo pudieron identificar los restos de 87 individuos.

Muchos de los casos se resuelven en la Oficina del Médico Forense del Condado Pima. Y tanto sus pertenencias como el uso de pruebas de ADN se convierten en las claves para dar con su identidad ofreciendo una respuesta a los parientes que buscan dar con su paradero.

El Centro Colibrí es una organización creada en el 2006 y ayuda a las familias que buscan a un ser querido que pudo desaparecer en el desierto. El proyecto tiene en este momento 900 casos de personas que no han sido identificadas, explicó Reyna Araibi, coordinadora de enlace comunitario.

Muchos de los casos de las personas que mueren en el desierto se deben a la deshidratación, dada las elevadas temperaturas y muchos activistas de los derechos humanos aseguran que ha sido la estrategia de cerrar la frontera la que orilló a los migrantes a cruzar por zonas más peligrosas.

“Esta crisis no es por accidente, esta crisis está creciendo por la política del gobierno y va crecer después de más política que está tratando a los migrantes como criminales, que no les importa las vidas de los migrantes”, dijo Araibi.

Para ponerse en contacto con el Centro Colibrí se puede visitar su página y completar un formulario para reportar a una persona desaparecida que cruzó la frontera. También se puede enviar un correo electrónica a [email protected] o llamar por teléfono al 520-724-8644.

Otra organización que ofrece apoyo es la Coalición de Derechos Humanos y el Centro de Información y Asistencia a Mexicanos (CIAM).